Teatro Romano y Alcazaba
Tómate un buen café y empieza la jornada en el Teatro Romano, junto al pie del monte Gibralfaro. Es uno de los restos arqueológicos más antiguos de la ciudad. A continuación, sube a la Alcazaba de Málaga, la joya árabe que domina el centro histórico con sus murallas, jardines y vistas al puerto.
Castillo de Gibralfaro y Mirador
Desde la Alcazaba puedes subir andando (unos 20 minutos) al Castillo de Gibralfaro, que ofrece las mejores vistas panorámicas de Málaga. No te pierdas el mirador, especialmente al atardecer, por lo que puedes volver en este momento del día para llevarte una bella estampa.
Catedral de Málaga – “La Manquita”
Baja de nuevo al casco histórico para visitar la Catedral de Málaga, una mezcla de estilos renacentista y barroco. Su torre inacabada, conocida como La Manquita, es uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
Plaza de la Constitución y Calle Larios
Da un paseo por la Plaza de la Constitución, corazón del casco antiguo, y continúa por la elegante Calle Larios, una de las arterias más singulares de esta urbe, donde encontrarás tiendas, cafés y el ambiente más animado de Málaga.
Tapas por el centro histórico
Para cenar, te recomiendo probar tapas y vinos locales en tabernas tradicionales como la Bodega El Pimpi (Calle Granada, 62), con vistas a la Alcazaba.